Esta es la pregunta que se realizan desde hace unas horas tanto los directivos del Barça como los del Betis, que se enfrentan mañana sábado en la liga. El problema es que el encuentro debería jugarse en el estadio Manuel Ruiz de Lopera, un estadio en el que se lanzó una botella contra Armando, el portero del Atlethic. Suspendido el encuentro en el que se produjo el lanzamiento, el estadio ha sido cerrado, una medida que no ha aceptado el equipo bético. De hecho, han recurrido la decisión del tribunal de Apelación que les obliga a jugar en el estadio Vicente Calderón.
Así las cosas, y a falta de la decisión del comité de disciplina deportiva, el Barça ha enviado ya su autocar hacia tierras andaluzas, sabiendo que quizás tenga que cambiar su rumbo para dirigirse a Madrid. Mientras, desde Sevilla han descartado jugar en la Cartuja porque el césped está recién plantado ¿Qué ocurrirá al final?
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